Historia
Orígenes y evolución del municipio
El Camp de Mirra / Campo de Mirra es un municipio situado en el noroeste de la provincia de Alicante, en la comarca del Alto Vinalopó, con una población aproximada de 440 habitantes. A lo largo de su historia, la localidad ha desempeñado un papel destacado en la configuración territorial de la Corona de Aragón y el Reino de Valencia.
Un enclave histórico en el Alt Vinalopó
En 1244, Almizra fue escenario de un acontecimiento decisivo para la configuración territorial del Reino de Valencia: el encuentro entre Jaime I y el infante Alfonso de Castilla que culminó con la firma del Tratado de Almizra. Aquel acuerdo convirtió este pequeño enclave del valle en un lugar destacado de la historia medieval peninsular.
Más de siete siglos después, el Tractat d’Almizra continúa siendo una de nuestras principales señas de identidad. Desde 1976, el pueblo revive cada año aquel acontecimiento mediante una representación histórica que reúne patrimonio, tradición y participación vecinal.
Conoce la historia del Tractat d’Almizra

Un territorio habitado desde la antigüedad
La historia de Campo de Mirra se remonta mucho más allá de la Edad Media. Los hallazgos arqueológicos realizados en el Puig de Almizra documentan la presencia humana en este enclave desde la Edad del Bronce y muestran la importancia estratégica que tuvo este lugar a lo largo de los siglos.
Su posición elevada sobre el valle favoreció sucesivas ocupaciones y dejó un patrimonio arqueológico que hoy constituye uno de los principales testimonios de los orígenes históricos de nuestro municipio.
Descubre más sobre el Puig d’AlmizraEl Camp de Mirra / Campo de Mirra
Durante siglos, la localidad fue conocida simplemente como Partida de Campo, formando parte del término municipal de Biar. En 1795 pasó a integrarse en el municipio de Benejama, junto al resto de poblaciones del Valle. En 1836 se segregó junto con Cañada para formar un municipio conjunto conocido como «Campo-Cañada».
Finalmente, en 1843, Campo se constituyó como municipio independiente, iniciando su etapa como entidad administrativa propia.
No fue hasta 1849 cuando se añadió la denominación “de Mirra”, en referencia al acontecimiento histórico que marcó de forma decisiva la identidad del municipio. Este nombre remite a “Al-mizra” —término de origen árabe que significa el límite o frontera— y al lugar donde se establecieron las primeras fronteras estables entre la Corona de Aragón y el Reino de Castilla.
Posteriormente, en 1926, la Real Academia de la Historia concedió a Campo de Mirra un escudo propio, consolidando así su identidad institucional y simbólica como municipio.


