El Tractat d’Almizra
Un acuerdo que marcó la historia del Reino de Valencia
El 26 de marzo de 1244 Almizra, actual Campo de Mirra, fue escenario de uno de los grandes acuerdos políticos de la Hispania medieval. Este tratado firmado entre las dos grandes potencias cristianas de la península estableció una de las primeras fronteras estables del Reino de Valencia.
Más de siete siglos después, aquel acontecimiento forma parte esencial de la identidad de Campo de Mirra y constituye uno de los elementos más valiosos de su patrimonio histórico y cultural.
Almizra, el encuentro entre dos coronas
Durante los siglos XII y XIII, las coronas de Aragón y Castilla avanzaban hacia el sur, establecido distintos acuerdos para delimitar sus zonas de expansión. Sin embargo, el avance sobre plazas estratégicas como Xàtiva, Villena o Caudete volvió a generar tensiones.
Para evitar un enfrentamiento, entre el 23 y el 26 de marzo de 1244, Jaime I el Conquistador, rey de Aragón y de Valencia y el infante Alfonso de Castilla, futuro Alfonso X el Sabio, se reunieron en Almizra. El acuerdo, firmado el 26 de marzo de 1244, fue alcanzado en presencia de Na Violant d’Hongria, esposa de Jaime I y primera reina de Valencia.
El Tratado de Almizra fijó los límites de expansión de Aragón y Castilla y configuró durante buena parte del siglo XIII la frontera meridional del Reino de Valencia, una de las primeras fronteras estables entre este reino y Castilla en la Hispania medieval.
Un lugar escrito en la historia
El Llibre dels Fets, la gran crónica de Jaime I, dejó constancia del encuentro celebrado en Almizra y vincula directamente aquel acontecimiento con el Puig de Almizra y su castillo. Su excepcional valor histórico, arqueológico y simbólico motivó que en 2015 fuera declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Sitio Histórico, el primero declarado como tal en la Comunitat Valenciana.
Durante siglos, sin embargo, no se conoció públicamente el texto documental del Tratado. A comienzos del siglo XX, el historiador y eclesiástico Roque Chabás localizó en el Archivo de la Corona de Aragón una copia del documento, cuya publicación en 1905 permitió conocer directamente el contenido del acuerdo y se convirtió en una fuente fundamental para su estudio histórico.


50 años reviviendo el Tractat
El Tractat no es únicamente un acontecimiento del pasado. En Campo de Mirra se ha convertido también en una de las principales expresiones culturales e identitarias del municipio.
En 1976, con motivo del VII centenario de la muerte de Jaime I, se realizó la primera escenificación contemporánea del Tratado de Almizra. Aquella primera representación tuvo lugar el 7 de noviembre y utilizó un texto escrito por Francisco González Mollá.
El éxito de la iniciativa llevó a incorporar la representación a las fiestas de Moros y Cristianos. Posteriormente se encargó a Salvador Doménech Llorens un desarrollo más amplio de la obra, cuya nueva versión se estrenó el 25 de agosto de 1982.
Desde entonces, cada 25 de agosto, Campo de Mirra vuelve a convertirse en la Almizra de 1244. La representación se celebra al aire libre gracias la participación activa de vecinos y vecinas del municipio y está precedida por el Pregón del Tractat, en el que un heraldo anuncia por las calles del municipio el acontecimiento que va a tener lugar.
El acto concluye con el recuerdo de los protagonistas junto al monumento conmemorativo dedicado al Tratado, erigido en 1976 en la plaza Rei Jaume I con motivo del VII centenario de la muerte del primer rey del Reino de Valencia.
Visitar Campo de Mirra permite conocer el escenario en el que dos grandes coronas medievales negociaron sus fronteras y descubrir cómo un pequeño municipio del Alto Vinalopó continúa conservando y transmitiendo uno de los episodios fundamentales de su historia.




